domingo, 30 de noviembre de 2014
jueves, 27 de noviembre de 2014
¿A que deberia darle prioridad una educomunicacion en el siglo XXI¨?
El 11 de septiembre de 2001 asistimos en directo a una cadena de actos terroristas que se produjeron en el corazón mismo de uno de los países considerados como emblemas del mundo desarrollado. Los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono en Washington marcaron un punto y a parte en la percepción de los países del norte con respecto a sus políticas de seguridad.
En menos de 2 horas, más de 4.000 civiles desaparecieron o murieron como resultado de estos atentados. Los hechos superaron por su rotundidad a cualquier imagen de ficción extraída del imaginario colectivo inspirado por el cine o la televisión. El hecho de que 3 aviones de pasajeros fueran inicialmente secuestrados y posteriormente estrellados en otros tantos objetivos seleccionados resulta ya de por sí espeluznante. El que estos atentados se produjeran en Nueva York y Washington y afectaran a símbolos de la civilización norteamericana es una vuelta de tuerca inesperada para el conjunto del pueblo americano acostumbrado a disfrutar históricamente de una inmunidad sólo vulnerada en los años 40 con el bombardeo de Pearl Harbor.
Los medios de comunicación, y especialmente la televisión, han transmitido las imágenes del suceso, han mostrado la secuencia de hechos ocurridos casi en directo, y sin embargo no han sido capaces de aportar suficientes elementos para el debate y la reflexión. De nuevo los telespectadores de los 5 continentes han visto repetidas hasta la saciedad las mismas imágenes, y han podido comprobar hasta qué punto esas imágenes se iban a convertir en iconos de una nueva época. Hemos vuelto a perder, sin embargo, una gran oportunidad para trascender a lo obvio y estimular nuestra capacidad de reflexión.
Como ya ha señalado Dominique Wolton “el siglo XX ha sido el siglo que nos ha traído los mayores progresos en el campo de las técnicas de comunicación, y todos ellos movidos por un ideal democrático: acercar a las personas. Sin embargo, este siglo ha sido el marco de las masacres más monstruosas de la historia, las más tecnificadas y las más ideológicas. Este hecho demuestra la ausencia de vínculos directos entre el progreso tecnológico y el progreso de la comunicación entre los pueblos. La tecnología sólo es un instrumento”[11].
En el caso del 11 de septiembre, algunos profesores universitarios norteamericanos como John Carlin, han analizado hasta qué punto los actos terroristas que golpearon Estados Unidos podían significar el pago con la misma moneda a una política exterior que había convertido a Estados Unidos en el único país del mundo capaz de actuar como gendarme en todo el planeta. Los artículos de fondo que se publicaron con posterioridad a los sucesos de septiembre trataron de hallar explicaciones convincentes ante unos hechos terriblemente dramáticos. La política exterior de Estados Unidos en América Latina, África u Oriente Próximo, es paradigmática de una forma de actuar que “siembra vientos” y, por primera vez de forma tan dramática y dolorosa para el pueblo norteamericano, ha “recogido tempestades”.
Sin embargo la imagen que los propios norteamericanos han querido que trascendiera de su respuesta, para nada da a entender que esta haya sido una oportunidad aprovechada para fomentar una cierta autocrítica. Tampoco se deduce que de esta tragedia se hayan extraído lecciones de historia o propuestas para analizar las desafortunadas acciones norteamericanas que durante la mayor parte del siglo XX han supuesto interferencias graves en la política interior de muchos países del globo, hasta el punto de promover invasiones y derrocamientos de líderes democráticamente elegidos.
El tratamiento que los medios de todo el mundo han realizado de los sucesos del 11 de septiembre, de la posterior invasión de Afganistán, y de la búsqueda indefinida, y en el momento de redactar estas líneas, búsqueda infructuosa de Bin Laden, no deja de recordar otras campañas y otros sucesos ya conocidos.
Como ya sucediera durante la Guerra del Golfo, las televisiones a nivel planetario han reproducido de forma sistemática el discurso del poder, en lugar de contribuir a generar un debate que permitiera hacer un aprovechamiento didáctico integral de unos acontecimientos que afectan a la supervivencia misma del planeta. Sólo la cadena árabe Al Yazeera ha representado una alternativa verdadera a la versión única habitual de CNN y de los informativos de las grandes “networks” norteamericanas .
La propuesta desde una perspectiva de educomunicación, llevaría a reconvertir las imágenes y sonidos de todo lo acontecido desde el 11 de septiembre en una gran unidad didáctica que invitara a no olvidar el pasado, contextualizar los hechos desde una perspectiva histórica global, evitar los encasillamientos empobrecedores, y romper con aquellos tópicos y estereotipos que no sirven para enriquecer una mínima visión del mundo (en el sentido de apertura con el que se asocia el bello término alemán: “weltanschaung”), capaz de abrirnos a un conocimiento más objetivo y distanciado de la realidad.
Estados Unidos ha estado rápida como nación para evitarse a sí misma y al resto del mundo las imágenes de sus muertos, pero, de nuevo ha incurrido en un nuevo fiasco que lleva a servirse de las técnicas más burdas de desinformación y encubrimiento de la realidad para evitar hablar de esos asuntos colaterales que están en la esencia misma de muchos de los problemas que afectan a nuestro mundo.
Educomunicacion en el siglo XXI
La educomunicación en el nuevo siglo debería erigirse en un territorio imprescindible para la adquisición y confrontación de conocimientos. Es ya sabido que todo conocimiento se adquiere desde un pensamiento crítico. Un error habitual es llegar a creer que la información y la comunicación generan por sí mismas conocimiento o, como luego veremos, llegar a la conclusión de que el peso cuantitativo de unas u otras áreas curriculares puede influir decisivamente en los conocimientos que adquieran nuevas promociones de escolares.
La educomunicación “aspira a dotar a toda persona de las competencias expresivas imprescindibles para su normal desenvolvimiento comunicativo y para el desarrollo de su creatividad. Asimismo, ofrece los instrumentos para: comprender la producción social de comunicación, saber valorar cómo funcionan las estructuras de poder, cuáles son las técnicas y los elementos expresivos que los medios manejan y poder apreciar los mensajes con suficiente distanciamiento crítico, minimizando los riesgos de manipulación”.De alguna manera, estamos hablando de compensar la falta de elementos que para el desarrollo de un pensamiento crítico existen en los diferentes niveles curriculares.
La educomunicación debería convertirse además en un territorio de vital importancia para atender a la sugerencia de Edgar Morin según la cual “es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certeza” Morin se refiere al “conocimiento del conocimiento”, que conlleva la integración del conociente en su conocimiento. En su opinión “es un deber capital de la educación armar a todos para el combate vital a favor de la lucidez”
Morin cita a Bastien cuando se refiere a que “la contextualización es una condición esencial de la eficacia (del funcionamiento cognitivo)”
La clave estribaría en permitir acceder a un conocimiento pertinente que permitiera alcanzar un conocimiento de los problemas claves del mundo, explicar y hacer visibles conceptos como el contexto, lo global, lo multidimensional o lo complejo, fomentando una inteligencia general que despierte la curiosidad intelectual y la necesidad de hacer preguntas.
Algo de historia atravez de algunos comunicadores
Siempre ha habido experiencias de utilización de los medios de comunicación en el aula, con experiencias aisladas, utilización de imágenes, fotografías y películas. Ya Comenius (1592-1670), propuso en su Orbis Pictum, la utilización de ilustraciones en los libros de texto, además de utilizar las representaciones teatrales y otras activSiempre ha habido experiencias de utilización de los medios de comunicación en el aula, con experiencias aisladas, utilización de imágenes, fotografías y películas. Ya Comenius (1592-1670), propuso en su Orbis Pictum, la utilización de ilustraciones en los libros de texto, además de utilizar las representaciones teatrales y otras actividades, como medios para comunicarse y aprender.
Célestin Freinet, en Francia, hacia 1950 proponía realizar en el aula revistas y periódicos, para dar sentido a los textos, sobrepasar la lectura simplemente comprensiva, para pasar al análisis de los textos y a la síntesis, o construcción de nuevos elementos textuales. El acceso al texto escrito debe ser ante todo una búsqueda de su sentido, entendido como producto de una voluntad de comunicación. Para Freinet no hay expresión sin interlocutores. Nadie se expresa en solitario, pues el lenguaje y la comunicación juegan un papel fundamental en los procesos educativos. Practicaba además la conferencia de alumnos, en los que estos debían expresar sus conocimientos, opiniones y sentimientos antes sus compañeros, acompañados por ilustraciones, cuadros y proyecciones.
Walter Ong (1912-2003), fue un gran defensor de la oralidad, a la que considera raíz de la escritura y de la comunicación. Habla de dos tipos de oralidad: la primaria, que es independiente de la escritura, mediante la que se comunican quienes no conocen la escritura ni la impresión, y la secundaria , con la que se comunican quienes conocen la escritura, el texto impresoidades, como medios para comunicarse y aprender
Herbert Marshall McLuhan (1911-1980), en Canadá, afirmó que el medio es el mensaje, pues la tecnología modifica a la persona, ya que el medio de comunicación influye, determina y moldea. Sin embargo, las tecnologías anteriores no son sino meras extensiones del cuerpo humano, de su cerebro, que se traducen en sistemas de información, que ayudan a almacenar y trasmitir. El ordenador es una extensión del sistema nervioso central. Los medios de comunicación de masas, multiplican la información, que es simultánea, vertiginosa, conformando lo que denomina la aldea global.
Mcluhan plantea que gran parte de los contenidos educativos se adquieren fuera de la escuela, emitidos por los medios de comunicación de masas, pues el libro pierde su función hegemónica. Los educadores deben convertirlos medios en instrumentos de participación del alumno.
Walter Ong (1912-2003), fue un gran defensor de la oralidad, a la que considera raíz de la escritura y de la comunicación. Habla de dos tipos de oralidad: la primaria, que es independiente de la escritura, mediante la que se comunican quienes no conocen la escritura ni la impresión, y la secundaria , con la que se comunican quienes conocen la escritura, el texto impreso
Comunicacion y educacion
Los conceptos educación y comunicación, han ido durante décadas por caminos diferentes, cuando no han sido antagónicos, distorsionados y confundidos con otros procesos similares, o complementarios, como los de instrucción, información, etc. Es hora de que queden claros y unidos, aunque desde hace tiempo ya lo han intentado educadores y comunicadores de relevancia, acuñando el término educomunicar
El término educar, proviene del latín educere y educare. Educere, significa extraer lo que está adentro, e implica cuestionar, pensar, crear, hacer emerger lo que se tiene, como opuesto a memorizar y repetir. Educare proviene de la raíz indoeuropea deuk, guiar, conducir. El ser humano, debe estar en situación de educación permanente extrayendo su potencial creativo, sus conocimientos y sus valores. La educación entendida como la simple transmisión de conocimientos, es lo que llamamos instrucción, basada en la repetición, hace que el modelo educativo se repita hasta la saciedad y que impida actitudes de cambio. En la educación (proceso), intervienen personas, que extraen lo que llevan dentro para aportar a la comunidad, mediante la información (producto), nuevas ideas, comportamientos y valores.
La palabra comunicación proviene del término latino comunis, que significa común, por lo que comunicación será más poner en común, compartir, más que un simple transmitir ideas, información. La comunicación requiere de varias personas, es multidireccional, exige la utilización de un código compartido y facilita otros procesos, como el educativo. En la comunicación (proceso), intervienen personas que intentan poner sus conocimientos, ideas y valores en común. Lo realizan mediante la información (producto).
Ambos procesos tienen infinidad de elementos en común, tanto en cuanto a sus aspectos cognoscitivos, como en los que tiene que ver con la transmisión de información, los métodos, las técnicas y los recursos. Las competencias que una persona debe tener para educar/comunicar, son similares, salvando algunas distancias que más tienen que ver con los interlocutores, edad, intereses y conocimientos, que al mismo proceso. Además, como afirmaba Macluhan, forma y contenido están estrechamente relacionados en el mundo de la educación y en el de la comunicación.
La educación y la comunicación, tienen como principal meta lograr ciudadanos responsables y participativos, con capacidad crítica, creadores en común de soluciones de los problemas, que cuestionen la información que reciben, que informen, opinen, se procuren sus propias fuentes de información y que las comparen con la que genera el poder mediático.
Las nuevas tecnologías agilizan los procesos informativos, pero no son la solución si no promueven la comunicación. Para la educomunicación es vital aprender a leer, tanto textos como imágenes, y los ordenadores y sus programas se convierten en instrumentos para lograrlo con mayor calidad.
¿Que es educomunicacion ?
La Educomunicación es un campo de estudios interdisciplinar y transdisciplinar que aborda, al mismo tiempo, las dimensiones teórico-prácticas de dos disciplinas históricamente separadas: la educación y la comunicación. Ha sido reconocido por UNESCO en 1979 como "educación en materia de comunicación" incluye "todas las formas de estudiar, aprender y enseñar", en el contexto de la utilización de los medios de comunicación como artes prácticas y técnicas científicas. Aparici (2010) propociona otros términos por los que se conoce también la educomunicación: recepción crítica de los medios de comunicación, pedagogía de la comunicación, educación para la televisión, pedagogía de la imagen, didáctica de los medios audiovisuales, educación para la comunicación, educación mediática, etc. El término educomunicación se emplea para expresar varios conceptos, cada uno con su matriz propia: educación a la comunicación, educación para la comunicación, educación en la comunicación. Se trata, pues, por un lado, de educar en el dominio de los medios y lenguajes para la emisión de mensajes y por otro lado, de fomentar la recepción crítica de los mismos. La educomunicación está presente en la nueva era de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Se pretende una adquisición del conocimiento a través de un proceso crítico-reflexivo, que favorezca la capacitación de la persona mediante el desarrollo de su creatividad posibilitando la compresión de la producción social de comunicación; siendo capaz de saber como funcionan las estructuras, cuáles son sus técnicas y los elementos expresivos que los medios manejan para poder entender los mensajes de forma crítica. Como se trata de educar para la emisión de mensajes, la educomunicación también engloba una concepción técnica, el saber utilizar las nuevas tecnologías de la comunicación.
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